Plan para el Derecho a la Vivienda de Barcelona

En noviembre de 2015 empezamos a redactar el nuevo Plan por el Derecho a la Vivienda de Barcelona 2016-2026 conjuntamente con la cooperativa LaCol. Finalmente, tras más de un año de trabajo, en enero de 2017 el Pleno del Ayuntamiento aprobó el documento definitivo.

El Plan es el instrumento que determinará la política municipal de vivienda en un momento clave donde es imprescindible aportar soluciones urgentes a la emergencia habitacional que sufre la ciudad de Barcelona y plantear estrategias a medio y largo plazo que permitan revertir la situación actual.

Este Plan significa un gran reto para la ciudad de Barcelona y también para nosotros y representa una oportunidad única para incorporar nuevas actuaciones en la política municipal: nuevos modelos de acceso a la vivienda, activación de vivienda en desuso, impulso de la economía social y solidaria …

El Plan aporta algunos elementos nuevos que nos gusta destacar, tanto respeto al contenido como a la forma y como éste se ha generado.

En cuanto al cómo, se ha pensado con la participación de la ciudadanía (con 21 sesiones donde se han recogido diagnóstico y propuestas) y con las aportaciones de los equipos técnicos de cada distrito. Se ha elaborado un documento específico para cada uno de los 10 distritos de la ciudad, que ha permitido evaluar la situación en cada uno de ellos: cuáles eran las actuaciones clave a desarrollar y cómo ajustar aquellas que ya se desarrollaban.

Para facilitar la definición de compromisos y el seguimiento del cumplimiento del Plan por parte de los partidos políticos y de las entidades sociales se han elaborado fichas para cada una de las actuaciones propuestas.

Los 7 retos que el Plan aborda son:

  1. Reforzar la mediación y las ayudas para facilitar el acceso y el mantenimiento de la vivienda
  2. Evitar la sustitución de viviendas y proteger a los residentes
  3. Incrementar el parque público de vivienda
  4. Movilizar el parque privado hacia la vivienda asequible
  5. Desarrollar una política activa de rehabilitación que potencie los entornos más vulnerables
  6. Contribuir a la garantía de la función social de la vivienda y evitar los usos anómalos
  7. Preparar la ciudad para el envejecimiento de la población

Para hacerlo posible será necesario reforzar los mecanismos de atención e intercambio con la ciudadanía y mejorar el conocimiento del parque residencial y la población demandante.