¿Cuál es el proceso de codiseño de un edificio de covivienda? La experiencia del proyecto Cirerers

22/02/2022
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Un edificio de covivienda tiene dos particularidades clave a la hora de plantear su diseño arquitectónico:

  1. Son proyectos que parten de una lógica comunitaria, que va más allá de satisfacer individualmente unas necesidades de vivienda. Esta dimensión comunitaria requiere espacios específicos, más allá del espacio privativo (el piso) y de los espacios comunes de circulación.
  2. Las futuras habitantes del edificio participan en el proceso de diseño desde el inicio del proyecto hasta el final de la obra. Y el equipo técnico tiene la responsabilidad de facilitar que el grupo pueda tomar las decisiones adecuadamente a medida que avanza este proceso.

Ambos aspectos salen de los estándares habituales y requieren una serie de habilidades que los equipos técnicos tenemos la responsabilidad de adquirir. Por ello, a través de este artículo, compartimos nuestra experiencia del proyecto Cirerers, un edificio de covivienda para 32 unidades de convivencia que estamos construyendo en el barrio de Roquetes de Barcelona, ​​impulsado por la cooperativa Sostre Cívic.

1. Requerimientos previos al proyecto arquitectónico: los cimientos

Hay dos condicionantes iniciales que son necesarios para poder plantear correctamente un proyecto arquitectónico de covivienda: por un lado, es necesario que exista un grupo o núcleo impulsor con un proyecto social común; y por otro, hay que tener identificado un terreno o un edificio concreto donde tenga sentido promover el nuevo proyecto.

El proyecto social es el que permite saber qué quiere el grupo, y el solar o edificio permiten conocer los condicionantes del sitio. El proyecto social debe recoger unos acuerdos mínimos sobre:

  1. La visión común e inspiradora, que identifique los valores fundamentales del grupo, y describa el futuro compartido que se va a crear.
  2. El proyecto comunitario, donde esté identificada la misión del proyecto, qué necesidades tendrá que resolver y qué fortalezas tiene.
  3. La gobernanza, en la que se definan unos mínimos acuerdos en los protocolos de funcionamiento y que se dote de los instrumentos para ir construyendo un organigrama, la comunicación interna, el proceso de incorporación de nuevas usuarias, la toma de decisiones y los liderazgos, entre otros.

2. Los roles en el proceso de codiseño del espacio

El proceso de codiseño de un edificio de covivienda se basa en un diálogo entre el grupo de futuras usuarias, el equipo técnico que acompaña al proceso, y los requerimientos físicos y normativos vinculados con el lugar donde realizar el proyecto.

  • El GRUPO es quien tiene la visión de lo que quiere y la capacidad económica para invertir recursos, también quien establece las prioridades del programa de necesidades del edificio:
    • La cantidad de espacio de uso comunitario en relación con el de uso privativo
    • Los usos y la disposición de los espacios comunitarios y colectivos
    • La superficie y características principales de los espacios privativos (viviendas)
  • El LUGAR, por su parte, impone unas variables que son claves y condicionan fuertemente el proyecto arquitectónico:
    • El ordenamiento urbanístico, que establece el número máximo de viviendas así como la superficie edificada máxima, entre otros parámetros.
    • La topografía del terreno y la geotecnia, que puede incidir fuertemente en el proyecto.
    • El clima, que condiciona el confort.
    • La geobiología, que puede afectar a nuestra salud.
    • La normativa de edificación, que incide en aspectos vinculados a las exigencias constructivas o de organización del espacio, como es el decreto de habitabilidad.
  • Y por último el EQUIPO TÉCNICO, que tienen la triple función de:
    • Facilitar el proceso de identificación y priorización de necesidades que debe realizar el grupo.
    • Encontrar el mejor encaje posible entre las prioridades del grupo y los requerimientos del sitio.
    • Generar un edificio al servicio de la sociedad, con la mirada puesta también en las futuras generaciones:
      • Ecológico y energéticament eficiente
      • Saludable
      • Asequible
      • Flexible / adaptable a los cambios
      • Confortable 
      • Hermoso, ordenado y bien compuesto

3. La experiencia del proyecto de covivienda Cirerers

El proyecto Cirerers surge en el marco de un concurso de solares para covivienda que impulsa el Ayuntamiento de Barcelona en 2016. La cooperativa Sostre Cívic encarga a Celobert el acompañamiento para la elaboración de la propuesta arquitectónica.

Esta propuesta se articula sobre la apuesta colectiva de los siguientes principios y valores, fruto de un proceso participativo facilitado por el equipo técnico:

a) La aportación al barrio y al territorio

El edificio como tal, aparte de los valores asociados al hecho de ser un edificio de covivienda, se concibe desde una lógica de aportación social, ambiental y urbanística al territorio, principalmente a través de:

  1. Aportar vivienda social y de protección oficial al Barrio, sobre suelo público municipal y de promoción cooperativa con el modelo en cesión de uso, garantizando su uso social a lo largo de las futuras generaciones.
  2. Plantear un edificio 100% comprometido con el medio ambiente y con la lucha contra la emergencia climática, mediante 3 estrategias:
    1. Muy baja demanda energética
    2. Mínima huella ecológica
    3. Instalaciones renovables y eficientes
  3. Proponer una solución de proyecto arquitectónico con vocación de proyecto urbano, basado en la idea de hacer de rótula entre tejidos urbanos:
  • El proyecto se plantea como una pieza urbana que facilita la articulación entre un tejido de casa unifamiliar entre medianeras de PB+2 situado al oeste de la parcela, y un tejido de edificio masivo de PB+5 y lenguaje más contemporáneo, situado en el este.
  • El proyecto vela por mantener el skyline de PB+2 en toda la fachada de la calle Pla dels Cirerers y resuelve las 5 plantas que tiene por encima sin ninguna medianera vista a través de un escalonado que se adapta a la topografía del terreno.
b) La casa es todo el edificio: Espacios colectivos vs Espacios privativos

Los espacios que estructuran un edificio de covivienda son los espacios colectivos y de uso comunitario. Éstos son los que dan sentido e identidad al proyecto social y se convierten en el elemento central del proceso de codiseño arquitectónico. En el caso de Cirerers se plantean 4 tipos de espacios, que vienen definidos por su grado de apertura y de vínculo con lo comunitario:

1. Local comercial en planta baja abierto en el barrio

La parte de planta baja del edificio más abierta a la plaza y calle se sitúa en la esquina sureste del edificio. En este espacio se alojará el Economat Social, una cooperativa de trabajo dedicada a proveer de productos ecológicos y de proximidad a las personas asociadas.

2. Espacios de uso comunitario

Los espacios restantes de planta baja se destinan íntegramente a usos compartidos de la comunidad, formada para las 32 unidades de convivencia. Los usos que la comunidad ha decidido dar a estos espacios son:

  • Aparcamiento de bicicletas. Se apuesta por un vestíbulo de entrada de amplias dimensiones donde alojar bicicletas y que sea distribuidor de acceso a las diferentes estancias de la planta baja.
  • Taller de reparación y espacio de almacenamiento. Local en planta baja destinado a taller de herramientas y de bricolaje y con espacio de almacén, y con acceso directo desde la calle Pla dels Cirerers.
  • Espacio de trabajo y biblioteca. Espacio situado en la parte interior de la planta baja, abierta hacia el patio de manzana, con la función de convertirse en espacio de silencio, de cotrabajo y de estudio.
  • Sala polivalente y de usos múltiples, situada también en planta baja y con acceso directo desde la Plaça de les Dones de Nou Barris. Se plantea como un espacio de la comunidad abierto al espacio público de plaza y facilitador de espacios de relación con el exterior.
  • Espacios exteriores comunitarios situados en las cubiertas de planta 3a, 6a y 7a, destinados a usos polivalentes, como comedor comunitario, actividades lúdicas exteriores y huerto.

3. Espacios de uso colectivo: las calles-rellano

El proyecto contempla un tipo de espacio colectivo intermedio, que no es ni 100% privativo ni 100% comunitario. Es un espacio exterior cubierto de unos 40 m2 situado en cada planta y que hemos llamado “calle-rellano”, desde los que se accede a las viviendas y que se convierte en sala compartida por las vecinas de cada rellano. Estos espacios tienen vocación de espacios de expansión de las viviendas y de relación entre las vecinas, y que alojará el espacio de lavandería compartida de cada planta, con lavadora y tendedero.

4. Espacios de uso privativo: las viviendas

Por último llegamos a los 32 espacios de uso privativo, las viviendas. Estos espacios son los de uso exclusivo por cada unidad de convivencia. Más de 2/3 de estas viviendas están planteadas de tipo loft, y tienen una superficie de 40m2 que es el mínimo que establece la normativa vigente.

Aparte, todas las viviendas disponen de 40 m2 más de calle rellano, de más de 180 m2 de uso comunitario en planta baja, y de más de 170 m2 de cubierta exterior también comunitaria.

Por eso decimos que la casa es todo el edificio y no sólo la vivienda privativa.

c) Ajustes necesarios para la viabilidad económica del proyecto.

Del concurso de ideas de 2016 hasta el proyecto finalmente ejecutado en 2021, se han tomado algunas decisiones estratégicas orientadas a hacer económicamente más asequibles las viviendas.

Inicialmente, el proyecto de concurso preveía 27 viviendas distribuidas en 6 plantas, 170 m2 de espacios comunitarios, 270 m2 de locales para el barrio en planta baja y un sótano destinado a uso de aparcamiento. El presupuesto PEM de este proyecto se situaba por encima de los 3,3 M€ y era necesario reducirlo en 0,5 M€.

Las medidas que el grupo de usuarias tomó para conseguir el objetivo fueron:

1. Eliminación de la planta sótano de aparcamiento

En un inicio el grupo decidió realizar una planta sótano para aparcar vehículos. En un inicio el sobrecoste de realizar el aparcamiento estaba justificado y se estimaba asumible. Una vez valorado el estudio geotécnico y los sobrecostes reales de su ejecución, el grupo valoró renunciar a este aparcamiento subterráneo reduciendo los gastos de proyecto en unos 0,2 M€.

2. Optimización y simplificación del sistema constructivo

El segundo paquete de medidas fue asociado a la optimización y simplificación de las soluciones constructivas inicialmente planteadas, y que supusieron una reducción de costes en unos 0,3 M€:

  • Se redujo la complejidad del proyecto a nivel estructural, minimizando los elementos de estructura metálica. El grupo decidió preservar la estructura principal de madera por el compromiso del grupo con la ecología, a pesar de que había soluciones más económicas.
  • Se simplificó la solución constructiva de las fachadas exteriores y del ascensor, optando por soluciones más económicas pero con las mismas características de aislamiento térmico. Se sustituyó la fibra de madera por la lana de roca y es un muro cortina por sistema SATE.
  • Se simplificaron mucho las protecciones solares, eliminando las que no eran imprescindibles y sustituyendo a las persianas orientables y motorizadas, por persianas alicantinas de accionamiento manual.
  • Se simplificó el nivel de acabados de los interiores tanto de las viviendas como de los espacios comunitarios, prescindiendo de lo que no fuera necesario y pudiera ser incorporado o mejorado posteriormente

3. Aumento de número de viviendas de 27 a 32 unidades

La 3ª medida tomada fue la de aumentar el número de viviendas de 27 hasta 32, para poder repartir los gastos globales entre más unidades de convivencia, a la vez que poder alojar a más personas demandantes de vivienda protegida. Las decisiones asociadas a esta medida que el grupo tuvo que tomar fueron:

  • Reducir la superficie interior media de los espacios de uso privativo (viviendas), basados ​​en la lógica de que los espacios comunitarios y colectivos también forman parte de la vivienda y ensanchan lo estrictamente la parte de uso privativa.
  • Cambiar la ubicación de los espacios de uso comunitario, desplazándolos a la planta baja. De esta forma se libera superficie a las plantas superiores para ubicar viviendas, apostando por unos espacios de uso comunitario más relacionados con la calle, la plaza y el barrio. Los espacios de calle-replano sí que se mantienen, ya que tienen una lógica asociada a cada una de las plantas, y no al conjunto de la cooperativa.
  • Reducir la superficie de los locales de planta baja, a fin de poder ubicar los espacios de uso comunitario previamente situados en las plantas superiores.

Estas tres medidas se plantean como una estrategia que podría ser temporal y asociada sólo a los primeros años de vida del edificio, que son los más difíciles de sostener a nivel financiero. Más adelante podrían reconvertirse espacios privativos en espacios comunitarios, liberando de nuevo espacio de planta baja para otros usos comunitarios y/o abiertos en el barrio.

https://www.youtube.com/watch?v=YIaAn-03W2I&t=1s