El Refugi Gran, una casa pasiva y ecológica en Seva
2023 — 2024
Particular
Osona

Una casa inspirada en las cabañas noruegas que combina calidez, materiales naturales y alta eficiencia energética. Un refugio de poco más de 100 m², integrado en el paisaje del Montseny y con un consumo energético mínimo.
La madera y la paz que se respira en esta casa recuerdan a Mònica, Oriol, Noa, Laia y Pol a las cabañas noruegas. Una calma que contrasta con la rapidez del proyecto: empezamos a diseñar en mayo de 2023 y, en agosto de 2024, ya estrenan la casa. Poco más de un año entre el proyecto, la tramitación de la licencia y la ejecución de las obras, un pequeño «milagro nórdico» en el pueblo de Seva. Oriol, también arquitecto, aparece con un plano en la mano y las ideas muy claras, colabora en el anteproyecto y ejerce de construction manager. Creemos que hemos construido el refugio de sus sueños: en un solar pequeño y con condicionantes urbanísticos relevantes, hemos conseguido construir una casa cálida, funcional y eficiente.
La casa se encuentra en un extremo del pueblo, junto al bosque del parque natural del Montseny. Compacta y ligeramente elevada sobre el terreno, disfruta de vistas a la montaña. Combina materiales orgánicos como la madera, la piedra y la cerámica con una alta eficiencia energética. En poco más de 100 m² útiles dispone de una gran sala-cocina-comedor, cinco habitaciones y dos baños. Además, su distribución respeta el estudio geobiológico realizado en el solar. En el exterior, hay un porche que funciona como sala de estar abierta al jardín y al huerto, y una piscina que se llena con agua de lluvia gracias a un depósito subterráneo de 40.000 litros. Este también sirve para regar, llenar las cisternas de los baños y lavar la ropa.
A nivel energético, la casa tiene un consumo mínimo. La cubierta orientada al sur dispone de placas fotovoltaicas que, además de actuar como colchón térmico, alimentan la casa y el coche eléctrico. Esto permite a la familia ahorrar en las facturas de electricidad. En invierno, se consigue un buen confort térmico sin ningún sistema de calefacción, gracias al sol que entra por las ventanas, al aislamiento instalado en fachadas y cubierta, y a un sistema de ventilación de doble flujo. En verano, los sistemas de protección solar —voladizos fijos y persianas regulables domóticamente— garantizan el confort interior sin renunciar a la luz natural ni a las vistas. Además, el aprovechamiento del aire frío que expulsa el equipo de aerotermia al producir agua caliente se convierte en un sistema de aportación de aire frío gratuito durante el verano, de modo que no es necesario utilizar aire acondicionado.










Colaboraciones
Oriol Martí — Arquitecto técnico
Oriol Malet — Construction Manager
Anna Rodriguez — Fotografía